sábado

"Seran otros tiempos...?"


Mi mejilla apoyada en la fría acera gris, me hace recordar el desenfreno de la noche anterior. Noto la incomprensión de las miradas sobre mí, el sol mañanero alumbra mi cuerpo en posición fetal, tirado sobre la acera, lo que aumenta mi migraña y la necesidad de una cama. Una anciana se detiene para mirar mi deplorable estado, de la forma más respetable que puedo…”son otros tiempos hoy…y mañana serán también…” le digo, mirándola a la cara, así veo que su rostro cambia de color a cada segundo, y no puedo evitar una carcajada casi diabólica.
Después de aquel implas siento que alguien intenta levantarme, como un impulso pateo con todas mis fuerzas, pero no consigo mas que volver al suelo. Cuando me siento con la capacidad suficiente para levantarme, de un salto lo consigo, y me siento como un kun-fú, miro a mi alrededor para ver si alguien percibió mi hazaña, veo en la banca una pareja besándose, en los juegos una niña se desliza por el tobogán, bajo la atenta mirada de su padre, con custodia compartida solo los fines de semana, en el semáforo una fila de autos, sus conductores fijan sus miradas en los artistas callejeros, que hacen su mejor show para conseguir un par de monedas.
Inicio mi regreso a casa... mientras camino una extraña sensación que hace mucho no tenia, la necesidad de correr, de llegar a algún lugar….la necesidad de un abrazo!.
Una diminuta esperanza de que encontraría esto en casa, me lleva a una fugaz huida. Corro, como si esta fuera a ir a algún lugar, me detengo ante la puerta y mi corazón se detiene, la garganta se aprieta y mis ojos parecen dos cristales vidriosos
¿Que encontraría tras esa puerta?

Intento recordar donde puse mis llaves, estaba en eso cuando de pronto se abre la puerta de par en par….ante mi, una imagen celestial, su cara angelical, me entrega la paz que buscaba, sin esperar palabra alguna. Se abalanza sobre mi, de una forma espontánea, y el abrazo me paraliza, exploto en llanto, sin saber la razón de este, lo detengo en seco con un respiro profundo. El silencio se siente en el aire, el mundo no emite ruido, la gente se miran entre ellos y nos mira, abrazados, entregándonos tanto sin decir nada.
La imagen ante mi, mira al cielo y agradece mi regreso, baja la mirada y una lagrima rueda por su mejilla.

1 comentario:

Nicolás dijo...

woow!! qué historia!! Angeles, te llevas todos los aplausos, me encantó tu relato, imaginate que yo he recibido ayuda de mucha gente para pulir mi técnica y mis errores de gramática, y tu logras hacerlo mágnífico en este relato, sinceramente te felicito, y te vuelvo a repetir cualquier ayuda u opinión que necesites, no dudes en pedirmela, jamás tendre problema para leer una de tus historias, por el contrario, encantado.

Un abrazo!!
Nicolás

PD: si no fuera porque un pajarito me sopló tu blog, jamás me hubiese enterado!!